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Todo va demasiado deprisa

¿Estamos viviendo los últimos años como trabajadores? El gran reemplazo laboral que apunta la IA y dónde podemos buscar refugio como inversores.

Kike · 28 28CET febrero, 2026
Todo va demasiado deprisa

Jack Dorsey, el que fuera fundador de Twitter y ahora al frente de Block, empresa de gestión de pagos, se acaba de “cargar” al 40 % de su plantilla. ¿Sabes el motivo? No es porque la empresa vaya mal. Al revés: va como un tiro. Lo hace por cómo la IA está cambiando la forma de construir y dirigir las empresas, y no quieren que el tsunami los arrase.

La IA (Inteligencia Artificial), en los últimos meses, está experimentando un impulso exponencial que nos está dejando a todos con la boca abierta. Y los cambios se están acelerando a un ritmo que abruma.

Un punto de inflexión ha sido la reciente aparición de OpenClaw, una herramienta creada por Peter Steinberger que permite que la IA “manipule” —en el sentido estricto de la palabra— tu ordenador y tu información mediante múltiples agentes, siguiendo instrucciones en lenguaje natural a través de un canal como podría ser WhatsApp, Telegram o Discord.

Esto ha sido un cambio de paradigma brutal porque es la primera piedra útil que nos hace transitar de la IA conversacional (la que todos conocemos) a una nueva IA agéntica que ejecuta tareas por nosotros. Esto implica cambios absolutamente extraordinarios, y no solo para las grandes tecnológicas como Block que despiden a sus trabajadores, sino también para la “main street”: las pequeñas y medianas empresas de nuestro entorno que ya están moviendo ficha para beneficiarse de esta nueva revolución.

Un ejemplo…

Muchas mañanas me voy a trabajar al Work Café del Banco Santander que hay al lado de mi casa. El Work Café son espacios de coworking gratuitos donde cualquiera puede sentarse a trabajar mientras se toma un buen café de especialidad.

Pues bien, el otro día, un joven que estaba sentado a mi lado me saludó. Me había reconocido por ser profesor suyo en el Experto en Bolsa y Mercados de la Universidad de Alicante. Nos pusimos a charlar y me contó que estaba trabajando en un proyecto de automatización e implementación de procesos de IA para un bufete de abogados y que, gracias a estas implementaciones, esperaba poder prescindir de hasta cuatro de sus trabajadores y salir de la situación de pérdidas en la que se encontraba.

Piénsalo: Cuatro personas en paro, pero siete manteniéndolo.

Ya está pasando. Y es sólo el principio…

Te invito a que veas los siguientes vídeos.

Son cortitos. Tranquilo. Y te los he transcrito en español justo debajo de cada uno, para que te sea más fácil entenderlos.

El primero es de Elon Musk, CEO de Tesla y Space X.

Te paso la transcripción:

Entrevistador: Ahora mismo hay una escasez de médicos y grandes cirujanos.

Entrevistador: Tú mismo eres médico; toma mucho tiempo aprender a ser un buen médico e incluso entonces el conocimiento está en constante evolución.

Entrevistador: Es difícil mantenerse al día con todo, los médicos tienen tiempo limitado y cometen errores.

Entrevistador: ¿Cuántos grandes cirujanos hay? No hay tantos grandes cirujanos.

Entrevistador: ¿Cuándo crees que Optimus será un mejor cirujano que los mejores cirujanos? ¿Cuánto tiempo falta para eso?

Elon Musk: Tres años.

Entrevistador: ¿Tres años?

Elon Musk: Sí, y por cierto, cuando digo tres años, me refiero a tres años a escala.

Elon Musk: Es decir, que probablemente habrá más robots Optimus que sean grandes cirujanos de los que hay ahora mismo en toda la Tierra.

Tres años. Madre mía. Sólo tres años para que la fimosis te la opere c-3po.

El siguiente video es de Dario Amodei, CEO de Anthropic.

Transcripción:

Entrevistador: Has dicho que la IA podría acabar con la mitad de todos los puestos de trabajo de “cuello blanco” de nivel inicial y disparar el desempleo al 10-20 % en los próximos uno a cinco años.
Dario Amodei: Sí.
Entrevistador: Eso es impactante.
Dario Amodei: Ese es el futuro que podríamos ver si no tomamos conciencia de este problema ahora.
Entrevistador: ¿La mitad de todos los trabajos de cuello blanco de nivel inicial?
Dario Amodei: Si nos fijamos en consultores junior, abogados, profesionales financieros… gran parte de lo que hacen ya lo realizan bastante bien los modelos de IA. Y sin intervención, es difícil imaginar que no habrá un impacto laboral significativo. Mi preocupación es que será amplio y más rápido de lo que hemos visto con tecnologías anteriores.

Y aquí ahonda en la misma idea:

Transcripción relevante:

No creo que podamos detener el ‘autobús de la IA’; hay seis o siete empresas solo en EE. UU. trabajando en esta área y yo solo dirijo una de ellas. Incluso si nuestra empresa dejara de hacer lo que hace hoy, las demás continuarían. Incluso si todas se detuvieran, China nos ganaría; esa es una amenaza importante. Ha habido cambios tecnológicos en el pasado, pero la IA es más amplia, más profunda y se mueve más rápido que las tecnologías anteriores.

¿Cómo te quedas? Amodei afirma que la IA sustituirá al 50 % de los abogados y consultores financieros en los próximos años.

El último es de nuestro querido Antonio Banderas. Y habla de lo que se les viene encima a los actores de la industria cinematográfica.

¿Llegará el día en el que podamos pedir a Netflix (o a ChatGPT) que nos “fabrique” a la carta una película de romanos ambientada en Marte donde el protagonista se parezca y se llame como nosotros?

Igual no queda tanto…

El siguiente es un tuit de Chad Hurley, cofundador de YouTube. Lo acaba de publicar hace apenas unas horas:

Te lo traduzco:

“¡Espero que todos disfruten su último año de su valioso trabajo!”

¿Ves el tsunami que se nos viene encima?

El tsunami trae incertidumbre, cierto. Y retos. Y miedos, pero también grandes oportunidades que pueden ser extraordinarias si las sabemos aprovechar.

Recuerdo cuando las discográficas y editoriales se quejaban del auge de la “piratería”. Según ellos, “cualquiera podría descargar gratis sus obras y ¡eso iba a acabar con la cultura!”.

Pero la cultura no se acabó. Al revés. Nunca antes se habían producido tantas canciones ni tantas obras literarias en la historia de la humanidad. Y el acceso al conocimiento se había convertido en algo universal, en un commodity: cualquier persona en el mundo, a golpe de “clic”, podía acceder a la nueva gran biblioteca de Alejandría, que es internet. Y, encima, gratis. O casi gratis.

Piensa en la magnitud de los cambios. Si hace 200 años, a nuestros tatarabuelos ni se les pasaba por la cabeza que los menores de edad no tuvieran que trabajar (era lo normal, y no porque fueran unos explotadores sin escrúpulos, sino porque había que comer en casa), tal vez la IA permita pronto que los adultos tampoco tengamos que volver a trabajar jamás.

¿Mola o te da miedo como a mi?

No creo que esto sea ciencia ficción. Creo que no tardaremos en ver robots trabajando 24/7, sin descansos ni bajas, sin quejas por salarios bajos y ejecutando tareas con mayor eficiencia y a menor coste que cualquier humano. De hecho, ya existen.

O que veamos taxis autónomos que dejen sin trabajo a miles y miles de taxistas y conductores de Uber o Cabify en todo el mundo, simplemente porque serán más baratos, más eficientes y muchísimo más seguros.

La sustitución laboral “máquina - hombre” —total o parcial— ya está aquí. Dorsey ha levantado la liebre, pero este proceso viene produciéndose desde hace ya unos cuantos años.

Primero, están siendo reemplazados los trabajadores “más intelectuales”, tipo ingenieros de datos, programadores, banqueros, asesores, personal de atención al cliente, área de relaciones públicas, comunicación, marketing, administrativos…Pero pronto impactará en trabajos más físicos y de segundo orden como agricultores, peones de fábrica, mineros, conductores de Cabify, actores etc..

Sam Altman: En nuestra trayectoria actual, creemos que podemos estar a solo un par de años de las versiones iniciales de una verdadera superinteligencia.

Si estamos en lo cierto, para finales de 2028, una mayor parte de la capacidad intelectual del mundo podría residir dentro de los centros de datos que fuera de ellos.

Esta es una declaración extraordinaria y, por supuesto, podríamos estar equivocados. Pero creo que realmente merece una consideración seria.

Una superinteligencia, en algún punto de su curva de desarrollo, sería capaz de hacer un mejor trabajo siendo el CEO de una gran empresa que cualquier ejecutivo, ciertamente mejor que yo, o de realizar mejores investigaciones que nuestros mejores científicos.

En este nuevo paradigma, surge preguntas como: ¿Cuál va a ser nuestra capacidad de adaptación? Y no solo hablo en el plano laboral, que por supuesto, sino también desde el plano moral, normativo, psicológico e incluso en términos de libertad individual y de seguridad nacional.

Echa un vistazo al comunicado que Anthropic ha sacado hace apenas unas pocas horas.

https://www.anthropic.com/news/statement-department-of-war

Te lo resumo: Anthropic dice que acepta seguir colaborando con el Ministerio de la guerra del Gobierno de los Estados Unidos, pero que se opone a hacerlo en dos áreas muy concretas: en la vigilancia doméstica masiva y la fabricación de armas totalmente autónomas.

¿Pero qué diablos está pasando? ¿Somos conscientes de la magnitud de estos hechos? ¿Dónde están los límites del poder del Estado? ¿A quién le estamos dando nuestra información ? ¿Qué están haciendo con ella? ¿Qué son capaces de hacer con ella? ¿Dónde se sitúa al ser humano frente a la capacidad de las máquinas? ¿Hasta donde estamos dispuestos a ceder cuotas de libertad por nuestra “seguridad”?

La IA es la nueva bomba atómica. Y todas las grandes potencias están compitiendo por ver quién gana la carrera de su desarrollo e implementación.

Y nosotros, en medio, como siempre.

Sobre la repercusión en los mercados financieros

Ante la magnitud de todos estos cambios, cabría pensar que la bolsa sólo podría estar haciendo dos cosas: o bien subiendo con una fuerza absolutamente extraordinaria (anticipando este futuro de progreso) o bien desplomándose como reacción al “reemplazo laboral” que se avecina.

Blanco o negro.

Sin embargo, el mercado está gris desde septiembre de 2025: es decir, plano y sin tendencia definida.

¿Por qué? ¿Qué está pasando?

En mi opinión, la bolsa no cae porque nadie quiere bajarse del tren de la IA, pero tampoco sube porque las incógnitas que hay en el horizonte son demasiado grandes como para poner toda la carne en el asador.

¿ Cuales son estas incógnitas? Destaco tres:

1. Calibrar si el nivel de inversión que se está realizando en infraestructuras de datos y chips de última generación será realmente rentable. Esto implica calibrar si se producirán ingresos suficientes y evaluar la vida útil de todos estos nuevos activos dura más o menos, porque antes, una fábrica era productiva y rentable durante décadas, pero ahora, un centro de datos tal vez se quede obsoleto en apenas dos o tres.

2. Estimar si se producirán “cuellos de botella” en el suministro eléctrico por la falta demanda computacional de los modelos de IA. Muchos hablan apagones de chips porque no haber suficiente “luz” para encenderlos todos a la vez. Quién sabe. Este es otro reto.

3. Analizar bien si la ingeniería que hay detrás de la financiación de muchas de estas compañías es sostenible. Para muestra, un botón:

Hace apenas unos pocos meses (octubre de 2025), se anunció a bombo y platillo" que NVIDIA iba a invertir 100.000 millones de dólares en OpenAI, que es uno de sus principales clientes. Es decir, “invierto en ti para que puedas seguir desarrollando tus modelos y sigas necesitando los procesadores que yo fabrico”. Sofisticado, aunque esto ya lo inventaron los bares que te regalan frutos secos para que te entre más sed y les sigas pidiendo cervezas.

Sin embargo, hace unos días, Jensen Huang, CEO de NVIDIA, desmentía esta noticia con cierta vehemencia:

Transcripción:

Periodista: ¿NVIDIA va a invertir hasta 100 mil millones de dólares en OpenAI?
Jensen Huang: Nunca dijimos que íbamos a invertir 100 mil millones en una sola ronda.
Periodista: ¿Y el compromiso general?
Jensen Huang: Nunca hubo un compromiso. Nos invitaron a invertir hasta esa cifra. Nos sentimos honrados, pero evaluaremos cada ronda paso a paso.

¿No os recuerda esto al clásico meme de Homer Simpson?

¿Qué podemos, entonces, hacer nosotros como inversores? ¿Esperamos un poco? ¿Nos posicionamos ya? ¿En qué activos podemos invertir?

A estas preguntas, una postura que, a mi parecer es sensata, es permanecer cautos y conservadores e invertir en activos cuyo valor no dependa de los robots ni de la IA. Nichos como el inmobiliario (el valor de un apartamento frente a la playa es el mismo por mucho ChatGPT que haya), geriátricos, residencias de estudiantes, hospitales. El lujo (un Patek Philip será siempre un Patek Philip por mucho que la IA te cante la hora con mayor precisión), la salud, los cuidados personales, la hotelería premium, donde la diferenciación está en lo humano….

En este sentido, personalmente, he puesto el foco en dos activos muy concretos. Uno ya la compré. Lo hice justo ayer. Y el otro estoy a puntito de hacerlo.

Si quieres conocer los detalles de estas inversiones, te animo a que te unas a mi membresía, porque será un contenido privado.

https://enriquevaldecantos.com/hub-inversion/info/

(Son solo 60 euros al año, 5 euros al mes. De momento)

Conclusión

El mensaje que me gustaría te llevaras de este artículo es la idea de que estamos ante uno de los momentos más trascendentales de la historia de la humanidad en términos de desarrollo e innovación. Y todo va muy rápido. Demasiado. En este contexto, la pregunta importante no es tanto en dónde debemos invertir para sacarle provecho, que también, para eso estamos. E igual no es la pregunta importante porque según Elon Musk, en unos años no nos tendremos que preocupar por el dinero.

Elon Musk: Una recomendación adicional que tengo es... no te preocupes por guardar dinero para la jubilación en 10 o 20 años. No importará.

Entrevistador: De acuerdo.

Elon Musk: simplemente no será necesario ahorrar para el retiro si algo de lo que hemos dicho resulta ser cierto. Ahorrar para la jubilación no servirá de nada.

La pregunta verdaderamente importante que te has de hacer es la siguiente: ¿estás realmente preparado para convivir con esto que viene que es algo que piensa, decide y ejecutará mejor que tú (casi) cualquier tarea se te pase por la cabeza?.

Piénsalo. Porque, bien decidas cerrar los ojos y esperar a que el tsunami te arrase, o bien decidas dejarlos abiertos para pelear hasta que te quedes sin fuerzas, una cosa está bien clara: el monstruo ya está aquí y no podemos detenerlo.

Saludos y feliz sábado

Enrique